Poca velocidad: la amarilla se queda en el centroLa blanca toca la amarilla con 7/8 de bola, golpe al centro y sin efecto, a velocidad 1. La amarilla avanza solo unos dos diamantes y se para en el centro de la mesa. La bola del rival está cerca de la blanca y de la roja y además no tiene el apoyo de la banda: un comienzo cómodo para el rival. La franja amarilla muestra la zona central indecisa y la zona verde, el objetivo.
Separar con control de velocidad · Fichas de entrenamiento
Velocidad correcta: la amarilla delante de la banda cortaEl mismo golpe se juega a velocidad 2. La amarilla sube a lo largo de la mesa y se para justo delante de la banda corta superior; la blanca se queda en el punto de choque. Entre la amarilla y la roja hay unos seis diamantes. Este es el resultado que se busca en defensa. Un poco más de velocidad pega la amarilla a la banda y un poco menos la deja a un diamante de ella; las dos cosas son aceptables.
Demasiada velocidad: la amarilla vuelveSi el mismo golpe se juega a velocidad 4, la amarilla toma la banda corta superior y la banda larga izquierda y vuelve a bajar a la mitad inferior de la mesa. La bola del rival vuelve a estar cerca de la blanca y de la roja y toda la defensa se ha perdido. La zona roja es la zona a la que la amarilla no debe volver.
Dirección contraria: lejos de tu extremoEsta vez las bolas están en la zona superior. La blanca toca la amarilla con 7/8 de bola, golpe al centro y sin efecto, a velocidad 2; la amarilla baja a lo largo de la mesa y se para delante de la banda corta inferior, y la blanca se queda cerca de la roja. La regla es la misma: la bola del rival en un extremo y las otras dos bolas en el otro.
No estropear la disposición: el movimiento más pequeñoLa amarilla ya está pegada a la banda corta superior y la blanca y la roja están en el extremo inferior. Si no hay camino de carambola, lo que hay que hacer es conservar la disposición: la blanca toca la roja con 1/2 de bola, golpe al centro, muy despacio (velocidad 1). La roja avanza medio diamante hacia la zona inferior derecha, la blanca se desliza hacia la banda inferior y la amarilla no se mueve. El rival vuelve a tener que jugar de punta a punta de la mesa con una bola pegada a la banda.